Se narra la historia de Nacho Juliano, cronista de Georgina Barbarossa, quien viajó al Mundial 2026 y se encontró sin entrada para ver a la Selección Argentina.
Conmovida por la situación, Janina Latorre intervino y gestionó la obtención de una entrada para el periodista, demostrando un acto de generosidad.
Juliano expresa su profunda emoción y agradecimiento hacia Latorre, a quien considera "la uno" por haberle permitido presenciar el debut de Messi. El cronista relata la odisea para conseguir la entrada, destacando su perseverancia y el apoyo recibido.