Se analiza la influencia del humor y las emociones en los mercados financieros, desafiando la idea de que son puramente racionales.
Un estudio de economistas revela que victorias y derrotas deportivas, como las de la selección argentina, pueden impactar positivamente en el ánimo de los inversores y hacer subir las acciones, además de reducir el riesgo país.
Se menciona que estos factores emocionales, incluso relacionados con colores (rojo vs. azul) en los equipos, pueden influir en decisiones que creemos racionales.