Se generó indignación por la baja cifra que la familia Constantini paga mensualmente a Jimena Barón por la manutención de su hijo, especialmente al contrastarla con la fortuna de Eduardo Constantini, quien recientemente compró un cuadro por 30 millones de dólares.
Se especula que esto podría ser una estrategia judicial para evitar que Jimena reclame directamente a Tomás Constantini, el padre. La situación se agrava porque Eduardo Constantini habría presionado a Teresa Constantini para que se quite el apellido y anule su matrimonio religioso, al parecer para que la nueva pareja de Eduardo, Elina, pueda casarse por iglesia.
Teresa Constantini expresó su dolor y consideró absurda la petición, mencionando que agotó todas las instancias para conversar y que las demandas llegaron por carta documento y vía eclesiástica.