Se destacó la dedicación de Leo, el artista detrás del mural de Messi, quien trabajó incansablemente para plasmar la imagen del futbolista. La labor del artista fue reconocida por los vecinos y colaboradores.
El mural se convirtió en un punto de encuentro masivo para las firmas, generando una gran afluencia de gente que esperaba su turno para dejar su autógrafo. La organización del evento requirió la disposición de vallas y un control de acceso para gestionar la multitud.