En el juicio por la desaparición de Loan, se observa un distanciamiento entre el excomisario Maciel y el resto de los acusados, generando especulaciones sobre una posible estrategia judicial individual.
Maciel se mantiene apartado y sin hablar con los demás imputados, quienes lo miraban de forma acusatoria, especialmente al mencionarse el lavado de la camioneta. Este comportamiento contrasta con la actitud de los otros acusados, quienes parecen tener una estrategia definida para el juicio.
Se menciona a Mónica Miyapi, quien acompañó a Loan al naranjal y está detenida con tobillera electrónica, como una figura clave cuya declaración podría ser relevante. La falta de transparencia y las restricciones en la cobertura del juicio aumentan la sensación de que la verdad completa del caso podría seguir oculta.