Se descarta la posibilidad de que Manuel Adorni renuncie o sea removido de su cargo, a pesar de las presiones y especulaciones sobre su futuro.
Se mencionan versiones sobre posibles "salidas" como un consulado en Miami, pero se considera que tampoco ocurrirán, ya que requerirían acuerdos o serían políticamente inviables.
El razonamiento del gobierno es que si Adorni es destituido, los siguientes en ser atacados serían Karina y Javier Milei.