Los televidentes continúan compartiendo sus costumbres y cábalas para ver los partidos de la selección. Surgen debates sobre preferencias culinarias, como las empanadas fritas y la controversial pizza con ananá.
Se reflejan las distintas maneras en que las familias y amigos se reúnen para alentar al equipo, desde cenas familiares hasta reuniones informales, siempre con el fútbol como eje central.