En 1937, Independiente fichó a Vicente de la Mata, un talentoso jugador rosarino de 19 años con una gambeta excepcional. Pronto desarrolló una gran conexión con Erico Isaias, formando parte de uno de los equipos más importantes en la historia del fútbol argentino.
Ese mismo año, Erico anotó 47 goles en 34 partidos, convirtiéndose en el máximo goleador del campeonato y liderando a Independiente a una campaña brillante, aunque terminaron segundos detrás de River.