El debate se centra en el reconocimiento que Messi ha recibido en Barcelona, comparándolo con figuras como Johan Cruyff y Tito Villanova, quienes tienen estadios a su nombre.
Jorge D'Alessandro critica que Messi, a pesar de su histórica trayectoria en el club, "salió por la puerta trasera", sugiriendo una falta de aprecio por parte de la dirigencia y la afición catalana.
Se cuestiona si la figura de Messi ha sido utilizada como chivo expiatorio de la crisis económica del club, a pesar de haber sido un pilar fundamental durante años.