Se cuestiona la supuesta "inteligencia" o "estrategia" del gobierno, sugiriendo que muchas de sus acciones fueron improvisadas y "nefastas". Se critica la falta de reflexión sobre las decisiones tomadas.
Se argumenta que el gobierno debería haber tenido a alguien en el puesto de vocero que deseara tener ese nivel de poder, en lugar de alguien que no estuviera a la altura. Se enfatiza la importancia de la reflexión y la autocrítica en la gestión pública.