La visita de Xi Jinping a Corea del Norte concluyó sin menciones públicas sobre el programa nuclear o la desnuclearización de la península. Kim Jong-un y Xi Jinping calificaron la relación bilateral como "sólida como una roca" y un "nuevo punto de partida histórico", respectivamente.
Ambos líderes acordaron profundizar los intercambios políticos, económicos y culturales. La ausencia de discusiones sobre el tema nuclear en la cumbre contrasta con la firme postura de Corea del Norte sobre su capacidad armamentística.