La búsqueda de una embarcación desaparecida continúa con hipótesis que incluyen el robo o la descompensación de sus ocupantes. Sin embargo, se descarta que hayan hecho fuego para pasar la noche, ya que el padre de uno de ellos conocía la zona.
Helicópteros y drones de la provincia de Buenos Aires, junto a naves de Prefectura, rastrillan la zona. La hipótesis de que la embarcación haya llegado a Tigre sigue activa, pero llama la atención la ausencia de rastros.
Se detalló que el rastrillaje se realiza de norte a sur, río adentro y con embarcaciones menores. Se mencionó la presencia de un camping cercano a la zona de desaparición, donde aún se encuentran los autos de las personas buscadas. La desaparición de los responsables del camping y del kiosco histórico genera interrogantes.
Familiares de los desaparecidos sospechan que la bajada al río desde el camping podría haber sido clandestina y más peligrosa, y apuntan a la gente del camping por su aparente desinterés y la falta de acceso a los vehículos.