El desarrollo del juicio del caso Loan se vio marcado por deliberaciones internas y medidas de seguridad inusuales. Se intentó impedir que la prensa escuchara las discusiones del tribunal colocando micrófonos cerca de las ventanas, lo que generó tensión.
La estrategia de mantener a la prensa distraída con la supuesta llegada de los padres de Loan parece haber sido un intento de controlar la información y evitar que se filtrara el contenido de las discusiones internas.
Estas acciones sugieren un intento de manejar la narrativa del caso y limitar la exposición de ciertos aspectos que podrían ser perjudiciales para los implicados o para el desarrollo del juicio.