Se especula que la filtración del secreto de sumario en el caso Loan coincidió con el partido de la selección argentina para distraer la atención pública.
Se critica la estrategia de leer nuevamente toda la acusación, considerándola una táctica para ganar tiempo y dilatar el proceso judicial.
Se compara la situación con el caso de Agostina, sugiriendo un paralelismo en las presuntas maniobras para postergar la resolución de casos de gran relevancia.