Se analizan las diferencias y tensiones familiares en torno a la desaparición de Loan, señalando que la abuela y la tía (Laudelina) jugaron roles importantes en los eventos previos.
Se cuestiona la relación de Loan con su abuela y el motivo de su presencia en la casa, sugiriendo que pudo ser una oportunidad para su desaparición.
Se plantea la hipótesis de una premeditación, donde la invitación a almorzar pudo ser una maniobra para facilitar la sustracción del niño, involucrando a Pérez y Caillaba.