La defensa de Laudelina busca desvincularla del caso Loan, argumentando que actuó bajo presión y amenazas del comisario Maciel.
Se sugiere que Maciel podría tener intereses ocultos o pruebas contra Laudelina para obligarla a participar en la desaparición del niño.
La estrategia de la defensa se enfoca en señalar a Maciel como el principal responsable o instigador, mientras se intenta minimizar la culpabilidad de Laudelina.