Se profundiza en las inconsistencias del caso Loan, destacando la figura del "hombre malo" con tatuaje facial y las contradicciones en las declaraciones de los testigos.
Se cuestiona la veracidad de la cámara Gessel y se menciona la detención y posterior liberación de una persona vinculada a Maciel y Laudelina.
Se pone en duda la aparición del botín y se sugiere que Maciel sabía de antemano dónde encontrarlo.
Se mencionan allanamientos en oficinas de Maciel y se reitera la falta de rastros concretos de Loan, a pesar de las numerosas investigaciones.