Se discute cómo la menopausia y la andropausia afectan no solo lo físico, sino también la autoestima y la percepción de la imagen corporal, especialmente en una sociedad que valora la juventud.
Se enfatiza la importancia de un diagnóstico correcto para diferenciar los síntomas de la perimenopausia/menopausia de otras cuestiones de salud, y se critica la tendencia a atribuir todo malestar a estas etapas.
Se subraya que cada persona transita estos cambios de manera diferente, y que no se deben generalizar los síntomas.
Se menciona la consulta con terapeutas y la dificultad de algunas pacientes para levantarse de la cama o sentir falta de energía, atribuyendo esto a la falta de voluntad cuando en realidad puede ser un síntoma de estos cambios hormonales.