Los precios de las entradas para el partido de Argentina han experimentado una fluctuación considerable. Mientras que algunos fanáticos compraron sus tickets en diciembre por 450 dólares, otros llegaron a pagar hasta 1.200 dólares en la reventa. Incluso, 10 minutos antes del partido, el precio se acercaba a los 500 dólares, permitiendo a quienes no habían adquirido entrada recuperarla inversión inicial.
La reventa, aunque legal, generó situaciones de incertidumbre. El "resale oficial" de la FIFA cobra un 30% del valor del ticket (15% al comprador y 15% al vendedor). Se menciona que la entrada ofrecida por Emiliano a 1.000 dólares era una "ganga" en comparación con los precios que se manejaban anteriormente.