En las calles de Kansas City se observa una gran cantidad de ardillas, animales que se cruzan con frecuencia en los cercados de madera de las casas. Estos pequeños animales se han convertido en un detalle distintivo del paisaje urbano de la ciudad.
La presencia de estos animales, junto con la arquitectura de las casas y la tranquilidad de los barrios, contribuye a crear un ambiente particular en Kansas City. Se menciona la posibilidad de importar autos clásicos con más de 30 años de antigüedad, lo que añade otro elemento de interés al contexto de la ciudad.