Se describe el ambiente festivo en Kansas City tras el triunfo de Argentina en la Copa del Mundo, con un show de Messi y la algarabía popular.
Se comentan las peculiaridades de la organización en Estados Unidos, mencionando dificultades para acceder a lugares y la presencia de seguridad estricta, contrastando con la experiencia en Qatar y las diferencias culturales.
Se relata la anécdota de cómo la seguridad revisó a los jugadores uruguayos de manera exhaustiva, generando extrañeza ante las medidas implementadas en un país donde la violencia armada es un problema.