Adorni afirmó haber cumplido con sus obligaciones legales y éticas, declarando todos sus bienes y negando ocultación alguna. Sin embargo, se cuestiona su declaración jurada y se afirma que ha mentido al Congreso y a la Argentina.
Se argumenta que Adorni está causando daño al cambio, al presidente y al gobierno. La oposición considera que no tiene las cualidades para ser jefe de gabinete y que su permanencia paraliza la gestión.
Aunque la moción de censura no tendría los votos suficientes en el Congreso, se cree que el gobierno debería remover a Adorni en lugar de esperar una acción del legislativo. Se menciona la frase "yo soy un pedazo de Milei" en el contexto de la lealtad al presidente.