William se encuentra con Ana en la fiesta y le pregunta si vino solo para verlo. Ana responde que no quería decepcionar a la madre de William. William, con un tono juguetón, se describe a sí mismo como atractivo y menciona que acaba de hacer 100 lagartijas y leer un libro sobre impresionismo.
La conversación toma un tono ligero y coqueteo, con William tratando de convencer a Ana de pasar tiempo con él.