Se le pide a Enrique que baje el arma, instándolo a calmarse y a reflexionar sobre la situación.
Se apela a su humanidad y se le pide que deje ir al rehén, sugiriendo que ya ha causado suficiente daño.
Se le pide a Enrique que baje el arma, instándolo a calmarse y a reflexionar sobre la situación.
Se apela a su humanidad y se le pide que deje ir al rehén, sugiriendo que ya ha causado suficiente daño.