El número de muertos por el terremoto de magnitud 7,8 que afectó la costa sur de Mindanao, Filipinas, asciende a 68, mientras que 33 personas continúan desaparecidas.
El sismo, registrado el 8 de junio, ha impactado a más de 1.300.000 habitantes, causando daños significativos en viviendas e infraestructura. Las autoridades reportan más de 68.000 viviendas dañadas y pérdidas millonarias en los sectores de infraestructura y agrícola.
El terremoto, de origen tectónico y con epicentro cercano a la provincia de Sarangani, ocurrió en una región geológicamente expuesta a estos fenómenos, lo que agrava el impacto en la población.