Un terremoto de magnitud 5,5 sacudió la ciudad de Tokio, Japón, generando fuertes sacudidas. Sin embargo, las autoridades no emitieron alerta de tsunami ni reportaron daños significativos.
El sismo tuvo su epicentro a unos 50 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Ibaraki, cerca de Tokio, según datos de la Agencia Meteorológica de Japón. Japón experimenta hasta 50.000 terremotos al año de distinta magnitud.