Héctor Baldassi detalla el funcionamiento de la tecnología en el arbitraje moderno, destacando la exactitud del fuera de juego semi-automatizado (99.8%) gracias al chip en la pelota y las 14 cámaras que registran cada toque. Explica que el VAR interviene ante errores claros y obvios, pero la interpretación de lo que constituye un "error claro" puede variar.
En cuanto a la jugada de mano que generó polémica, Baldassi señala que el chip en la pelota no registró el contacto, lo que determinó que no fuera sancionable. Menciona el caso de un asistente que cobró un fuera de juego inexistente por no contar con la tecnología del chip, lo que fue corregido por el VAR. Concluye que FIFA busca minimizar los errores y el azar mediante software sofisticados.