Robertito comparte sus sensaciones en la apertura del Mundial, describiendo la experiencia como algo más cultural, turístico y social que puramente futbolístico. Destaca la emoción indescriptible y la atmósfera festiva que se vive en el evento, a pesar de no ser un futbolero consumado.
Se observa una energía diferente en la gente, con un espíritu de unidad y celebración que trasciende las divisiones habituales. La gente parece disfrutar del momento, enfocada en la experiencia del Mundial en Estados Unidos.