Se debatió sobre la representación de la selección francesa y la percepción de algunos ciudadanos de que los jugadores no los representan, vinculándolo a la política y la inmigración.
Se contrastó la situación de Francia con la de Brasil, señalando que Brasil ha perdido su "onda" y espíritu característico, y se cuestionó la contratación de un técnico no brasileño como Ancelotti.
Se discutió la falta de "onda" en la selección brasileña actual y se comparó con equipos del pasado como los de Romario y Ronaldo, sugiriendo una pérdida de identidad y espíritu.