Se discute la reglamentación sobre la llegada de las selecciones al lugar del partido, mencionando que deben hacerlo con cierta antelación. Se compara la situación de Uruguay, que llegó justo, con la de Francia, que estuvo hasta último minuto en Estados Unidos antes de trasladarse a México.
Se especula sobre los plazos exactos (48 horas o tres días antes) y se recalca la importancia de cumplir con estas normativas para evitar inconvenientes, como los que podría haber enfrentado Uruguay.