Se evoca un recuerdo de Gerardo Sofovich con Flor de la Ve y Nazarena Vélez en un camarín, donde ambas parecían charlar tranquilamente con él. Se describe a Sofovich como alguien a quien le gustaba rodearse de ellas y conversar.
Se especula si Sofovich pudo haber estado enamorado de alguna de ellas, aunque se menciona que siempre estuvo enamorado de Sofía. Se sugiere que él las consideraba sus "estrellas" y que les exigía cierta lealtad.