Se debate si la decisión de jugar o no recae en el jugador o en el técnico, especialmente en el caso de Dibu Martínez, quien podría haber tenido molestias físicas.
Se sugiere que, debido a su importancia y autoridad, la palabra de Dibu Martínez tiene un peso significativo en la decisión final, a diferencia de otros jugadores.
Se resalta la confianza y el respeto que genera Dibu en el cuerpo técnico, lo que le permite tener voz en estas situaciones.