Los precios del petróleo registraron una baja significativa. El Brent, referencia europea, descendió un 4,6%, cotizando a 79 dólares con 34 centavos por barril. El WTI, referencia en Estados Unidos, también bajó un 5,2%, situándose en 76 dólares con 77 centavos por barril.
Esta caída es notable si se considera que los precios superaron los 120 dólares al inicio de la guerra, a fines de febrero y principios de marzo.