Mariano Perroni, testigo en el juicio por la muerte de Diego Maradona, reiteró que se desvincula del supuesto "plan criminal" y que su rol era administrativo, enfocado en la atención del paciente.
Perroni afirmó que solicitó a los médicos los elementos necesarios para atender una emergencia, como vías para suero y medicación, lo que sugiere una falta de preparación o provisión por parte del equipo médico.
Estas declaraciones apuntan a una posible negligencia en la atención de Maradona en su domicilio de San Andrés, contradiciendo versiones previas sobre la disponibilidad de recursos.