Marta y Raúl, padres de Enzo Fernández, comparten recuerdos de los inicios de la carrera de su hijo, marcados por el sacrificio y el esfuerzo.
Relatan momentos difíciles, como tener que tomar el colectivo 28 para llevar a Enzo a entrenar y la necesidad de que Raúl trabajara solo mientras Marta se encargaba de los niños.
A pesar de las carencias económicas, priorizaron siempre acompañar a Enzo en su sueño, demostrando un gran amor familiar y un apoyo incondicional.