Un padre argentino y su hijo neoyorquino comparten la emoción de asistir a un partido del Mundial, marcando la primera vez que el joven verá a Lionel Messi en acción.
La familia, que reside en Buenos Aires pero viaja desde Miami, expresa su alegría y expectativa por el encuentro.
"¿Y qué hace un pequeño neoyorquino acá? Bueno, mi papá es de Argentina y vamos al juego mañana."
El sentimiento de pertenencia y la pasión por el fútbol se manifiestan en esta experiencia compartida entre generaciones y nacionalidades.