Las familias de los jugadores de la Selección Argentina se reunieron con el plantel en la previa del Mundial, generando un clima de apoyo y contención. Se observaron emotivos reencuentros, como el de Julián Simeone con su madre Carolina Baldini y su hijo Faustino, fruto de su relación con Eva Bargiela. También estuvo presente el hermano de Julián, Jean Luca.
Nahuel Molina compartió momentos con su hija Alegra, mientras que Gus Gandolfo se mostró jugando a las cartas con su familia en un vuelo privado. La presencia de los familiares es fundamental para el bienestar del equipo, brindando un descanso y un respiro en la exigencia de la concentración.
Se espera que Antonela Roccuzzo, esposa de Lionel Messi, arribe en vuelo privado para acompañar en los partidos, manteniendo una dinámica de idas y vueltas. La familia de Lautaro Martínez también se hizo presente, compartiendo momentos juntos.