Una escribana mal estacionó su vehículo en Castellar, obstruyendo la salida del garaje de una vecina y el paso de un poste de luz.
Ante la imposibilidad de sacar su auto, la dueña de casa reaccionó con indignación: primero colocó bolsas de basura sobre el vehículo mal estacionado, luego le arrojó huevos al parabrisas y finalmente le provocó dos rayones en las puertas del lado del conductor.
La dueña del auto, que se había dirigido a una manicura cercana, se retiró del lugar sin dar explicaciones y sin tomar contacto con la vecina afectada. Los testigos indicaron que el auto obstruía completamente la salida del garaje.
La cronista Eva Serrat informó desde el lugar de los hechos, detallando los daños y la frustración de la vecina que no podía sacar su vehículo.