Lionel Messi se convirtió en el protagonista absoluto del partido contra Argelia al anotar un hat-trick, igualando la hazaña de Oleg Salenko en el Mundial de Estados Unidos 1994. El capitán argentino demostró su jerarquía y experiencia, guiando a su equipo a una victoria contundente.
El equipo argentino mostró un gran nivel de juego, con actuaciones destacadas de Enzo Fernández, Nico González y Julián Álvarez. La solidez defensiva y el control del mediocampo permitieron a Argentina gestionar el partido con tranquilidad.
Se resalta la importancia de la victoria inicial para el desarrollo del torneo, brindando confianza y tranquilidad al equipo de cara a los próximos encuentros. La actuación de Messi reafirma su vigencia y su rol fundamental en la selección.