Lionel Messi se convirtió en el máximo goleador histórico de la Selección Argentina en Mundiales, superando a Diego Maradona, y alcanzó a Miroslav Klose en la tabla general. El capitán argentino marcó cuatro goles en el debut, un hecho sin precedentes para un jugador de su edad.
Los cronistas destacaron la increíble actuación de Messi, calificándola de "locura" y "genialidad". A pesar de su edad, el jugador demuestra una visión de juego y una efectividad asombrosas, llevando a Argentina a una victoria contundente.
El ambiente post-partido era de euforia, con hinchas y periodistas celebrando el desempeño del equipo y, especialmente, de su capitán. La posibilidad de que este sea su último Mundial añade un condimento especial a la gesta.