Una espectadora describe a Messi como arte y literatura, destacando su capacidad para renovar la esperanza y demostrar que nunca es tarde para ser el mejor.
Un aficionado mexicano, que vive en Chicago, asiste por primera vez a un partido de Messi y de Argentina, calificando la actuación como un partidazo.
Considera a Messi una joya mundial, el mejor representante del mundo latino y de la historia del fútbol.