El acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, que se firmará el 19 de junio, genera expectativas en Líbano, donde más de 1.500.000 personas desplazadas intentan regresar a un territorio devastado por la guerra.
Edificios, vehículos y ciudades sufren una destrucción que exige un largo camino de reconstrucción. A pesar de esto, el ejército libanés instó a la población a regresar a sus pueblos con calma y mesura, debido al delicado microclima existente entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que no habrá retirada terrestre de las fuerzas israelíes, lo que explica la cautela del ejército libanés y la petición de esperar antes de regresar.