Se reflexiona sobre la vigencia del pensamiento de Jorge Luis Borges, considerándolo una figura presente y un punto de partida rector para argentinos y figuras internacionales.
Se destaca su capacidad para abordar múltiples temas como filosofía, mitología, humor, inteligencia, amor y muerte, y se especula sobre su posible reacción ante la idea de la muerte, sugiriendo que su obra sigue siendo un faro.