Una emotiva bandera, creada en el Mundial de Alemania 2006, se ha convertido en un símbolo de la pasión argentina y la evolución del fanatismo por Lionel Messi.
La bandera, firmada por jugadores de los planteles de 2006 y 2010, refleja la historia del fútbol argentino y la devoción por el astro rosarino. Su dueño, un hincha de la primera hora, relata con orgullo la historia detrás de este icónico trapo.