Juana Tinelli deberá presentarse ante la justicia el próximo martes para declarar y ratificar la denuncia realizada por el boliche Costa 7070, donde habría ocurrido un confuso episodio con su expareja, Bautista Acuña.
Según la reconstrucción judicial, la discusión se habría iniciado por celos cuando Juana vio a Bautista hablando con otra chica. En medio de la pelea, Juana habría arañado a Bautista, y este, en un presunto acto de defensa, la habría empujado o "samarreado". Testigos oculares no habrían visto un golpe de puño de Bautista a Juana, aunque sí la discusión y el forcejeo.
La policía llegó al lugar y Juana, si bien no quiso denunciar inicialmente, declaró que Bautista la había golpeado en la cara. El parte policial indica que no se constataron lesiones visibles. Bautista se retiró del boliche antes de que la policía pudiera interrogarlo.
La relación entre Juana y Bautista es descrita como tóxica y separada hace tiempo. Se enfatiza la importancia de que la relación termine definitivamente para evitar futuros incidentes. La justicia investiga el caso de violencia de género, y la declaración de Juana el próximo martes será crucial para determinar los pasos a seguir.