La jornada del Mundial se caracterizó por una serie de empates, incluyendo España-Cabo Verde (0-0), Bélgica-Egipto (1-1), Arabia Saudita-Uruguay (1-1) e Irán-Nueva Zelanda (2-2).
Estos resultados reflejan un fútbol cada vez más parejo a nivel global, donde las selecciones consideradas inferiores logran plantar cara a las favoritas, especialmente en las primeras fases del torneo donde la tensión es mayor y los equipos tienden a cuidarse más.