La derecha israelí expresa preocupación por el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, ya que excluye el programa de misiles balísticos y la financiación de grupos como Hamas y Hezbollah. Argumentan que esto no aumentará la seguridad de Israel.
A pesar de las preocupaciones, el vicepresidente de Estados Unidos, G.D. Vance, afirmó que el acuerdo incluye la prohibición de que Irán posea misiles balísticos con cabeza nuclear, un punto clave para la oposición israelí.
Sin embargo, existe la percepción de que Estados Unidos ha dejado de lado a Israel en estas negociaciones, generando decepción en la opinión pública israelí. La exclusión de Israel de las negociaciones y la falta de garantías sobre su seguridad son los puntos más criticados.