Unas 100 familias palestinas fueron desplazadas forzosamente de sus hogares en el barrio de Tufá, en el norte de Gaza, tras el avance de tropas israelíes dentro del enclave palestino. Los militares israelíes, acompañados por ingenieros y excavadoras, avanzaron bajo fuego de artillería y disparos.
El avance se produjo moviendo bloques de cemento que delimitan el perímetro ocupado por el ejército israelí, que ya controla más del 60% del territorio. Los residentes describieron la situación como similar a la de una guerra.