El ejército de Israel lanzó más de 130 proyectiles y ejecutó dos ataques aéreos contra el sur del Líbano, según denunció la Fuerza Interina de las Naciones Unidas (Fuerza de Tarea Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano). Estos ataques ocurrieron inmediatamente después del anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Observadores internacionales de la ONU confirmaron que la agresión militar se concretó de manera unilateral, ya que los radares de la misión no detectaron disparos o respuesta armada por parte de Hezbollah en ese periodo. El grupo chiita libanés no respondió a los ataques.