Ciudadanos palestinos acusaron a Israel de lanzar bombas sónicas y granadas aturdidoras contra periodistas y personal médico en las inmediaciones de la tumba de José, en la zona de Balata, al este de Nablus.
La operación militar israelí, supuestamente para proteger a colonos que visitaban el lugar, provocó el retroceso de los afectados a unos 300 metros de la zona. Las imágenes muestran vehículos blindados y el humo de las detonaciones, afectando también a equipos de emergencia.